La provincia de Mendoza es sinónimo, a nivel internacional, de los más exquisitos vinos. Aquellos que la visitan saben que una de las experiencias obligadas dentro de esta provincia es la de conocer las bodegas locales.

Desde grandes bodegas industriales hasta pequeñas bodegas de gestión familiar, el visitante puede recorrer y conocer todo el proceso y arte que lleva cada botella de vino dentro de si.